
El gran reto del renting de vehículos: adaptar su tecnología a un mercado hiperfragmentado
El renting de vehículos ha cambiado profundamente en la última década. A lo largo de los últimos años el sector ha asistido a una expansión sin precedentes, alentado por un modelo que encuentra cada vez más demanda entre particulares, autónomos y pequeñas y medianas empresas. Esto ha derivado en un mercado hiperfragmentado en el que las compañías deben atender a un mayor número de usuarios y, responder al mismo tiempo, a la creciente necesidad de flexibilidad por parte de los clientes durante todo el ciclo de vida del contrato de renting.
Esta transformación se manifiesta también en la relación entre el crecimiento de las flotas de vehículos y el de su base de clientes. La Asociación Española de Renting de Vehículos (AER) refleja que en 2015 había en España 447.623 vehículos repartidos entre 55.586 clientes. Diez años después, el parque ha superado el millón de vehículos, al tiempo que el número de clientes se ha visto multiplicado por cinco hasta alcanzar los 277.230. Como consecuencia de ello, la media de vehículos por cliente ha pasado de 8,05 a 3,66.
La magnitud de este cambio se aprecia especialmente en la procedencia de los nuevos perfiles de cliente. De hecho, el 95% de los nuevos clientes incorporados entre 2015 y 2025 proceden de personas físicas y empresas con hasta 4 vehículos. Una tendencia que sigue en aumento. En junio de 2026 el sector contaba ya con 288.618 clientes, siendo nuevamente los autónomos y particulares el segmento que más crecía en términos porcentuales.
Este crecimiento entre perfiles cada vez más heterogéneos ha venido acompañado de una evolución del propio servicio, que permite adaptar aspectos como la duración del contrato o el kilometraje previsto, ampliar su vigencia o, en determinadas modalidades, anticipar su cancelación. De hecho, según el propio sector, la flexibilidad se ha constituido en uno de los factores clave que explica el auge del sector del renting de vehículos.
Tanto la demanda de flexibilidad por parte de los clientes como la extensión del modelo hacia perfiles de pequeñas y medianas empresas, autónomos y particulares afecta directamente a la tramitación de las propias operaciones. La gestión de una cartera de miles de vehículos concentrada en pocas grandes empresas plantea una operativa distinta a ese mismo volumen distribuido entre clientes más pequeños. La fragmentación de la tipología de cliente conlleva un crecimiento exponencial de las cargas administrativas: aumentan contratos, interlocutores, facturas, cobros y vencimientos que necesitan ser gestionados.
El reto, en este punto, es evitar que un crecimiento comercial desmedido derive en una carga administrativa difícil de gestionar. La tecnología emerge así como el gran aliado capaz de acompañar el escalado de las compañías de renting de vehículos para que resulte sostenible.
Sin embargo, una investigación realizada por NETSOL Technologies y difundida por Leaseurope en 2026 sobre el ámbito del asset finance —más amplio que el renting de vehículos— señalaba que el 47% del presupuesto tecnológico de las compañías consultadas continuaba destinándose al mantenimiento de sistemas legacy. La misma investigación señala que cuatro de cada cinco responsables mostraban interés en integrar la inteligencia artificial en sus operaciones.
En otras palabras, una parte importante del presupuesto tecnológico de las compañías continúa destinada al mantenimiento de sistemas heredados, que fueron concebidos para un contexto operativo diferente al actual. Cuando, además, estos conviven con arquitecturas fragmentadas, aparecen ineficiencias como la necesidad de consultar varias aplicaciones, introducir de nuevo información ya disponible, realizar comprobaciones manuales o reconstruir el histórico de una operación.
Al mismo tiempo, existe un creciente interés por incorporar nuevas capacidades tecnológicas e inteligencia artificial. Hacerlo sobre infraestructuras que no han evolucionado al mismo ritmo que el mercado puede limitar parte de su potencial y dificultar la escalabilidad de las compañías de renting.
Antes de avanzar en la implementación de nuevas capacidades tecnológicas de este tipo, resulta necesario disponer de sistemas y procesos conectados capaces de absorber un mayor volumen de operaciones sin multiplicar las intervenciones manuales. Sobre esa base, nuevas aplicaciones informáticas y la IA pueden brindar nuevas capas de eficiencia que ayuden a dar impulso a ese crecimiento sin perder el control.
El crecimiento del renting de vehículos continuará reflejándose en matriculaciones y tamaño de la flota. La propia evolución del mercado obliga a las compañías a acometer cambios importantes que puedan ejercer de freno para que esa mayor complejidad no se traduzca en un ‘agujero operativo’ difícil de gestionar. Disponer de sistemas capaces de absorber la complejidad de la nueva era del renting se presenta un factor determinante para que el sector pueda seguir escalando con eficiencia.




